Imagen creada con inteligencia artificial
De Mojahuevo a Finalín: la historia curiosa detrás de los nombres de Yaguachi
Los vecinos explican cómo un incidente con un sacerdote y un letrero de analgésicos dieron origen a algunos de los topónimos más singulares del cantón.
El 2 de diciembre de 2020, la ruta que une Durán con Milagro reveló el origen de sus nombres más curiosos. Al salir de Durán por las vías Tambo o Boliche, la señalética destaca un estero llamado Mojahuevo, cuyo nombre proviene de un episodio en el que un sacerdote se mojó los testículos al intentar cruzar un pantano.
En la franja de 100 metros entre el ferrocarril y la Panamericana, a tres kilómetros del peaje cancelado, se asienta Finalín. Este recinto debe su nombre a un letrero de analgésico en tierras de la familia Murillo que los conductores de buses usaban como referencia para bajar.
Alejandro Murillo, de 70 años, recuerda que la hacienda Buenos Aires pasó a ser conocida como Finalín tras la colocación de ese cartel. En las tardes, entre vacas y terneros que pronto serán arreados a corrales fangosos, Murillo evoca el paso del tren cargado de sacos y cajas.